«Gracias, de corazón, a Adiestramiento DOCAN por la charla de ayer para nuestros chicos de Aula de Rescate en el instituto. No fue solo una intervención sobre resiliencia. Fue un testimonio sin maquillaje y sin eufemismos. Hablaron de “vidas perras” con total honestidad: de caídas, de errores, de límites, de momentos en los que el camino parece no conducir a ninguna parte. Pero también hablaron de cómo esas experiencias, se convierten en un bagaje positivo para poder construir propósitos en la vida.
Nos recordaron que el sentido no es necesario cuando “todo va bien”, sino cuando uno decide qué hacer con lo que le ha tocado vivir. Que ninguna empresa, ninguna motivación y ninguna vocación te hacen feliz si no están sostenidas por un “para qué” que aparece cuando dejamos de mirarnos solo a nosotros mismos y empezamos a poner nuestras fortalezas al servicio de los demás.
Fueron la prueba encarnada de que la resiliencia no es solo una palabra de moda, sino una práctica cotidiana. Que el dolor puede convertirse en dirección. Que las limitaciones pueden redefinirse como herramientas. Y que ayudar no es un gesto accesorio, sino una brújula que orienta el camino propio e ilumina también el de quienes caminan a nuestro lado.
Valioso mensaje para nuestro alumnado»
Mónica González, profesora coordinadora de Aula de Rescate



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