¡Nos entregan el Premio Meninas 2020!

Hoy 21 de diciembre hemos acudido al Hotel Tres Reyes de Pamplona para recibir el Premio Meninas 2020.

Se trata de un reconocimiento que concede la Delegación del Gobierno en Navarra a organizaciones, instituciones y personas comprometidas con la erradicación de la violencia machista.

Junto a nuestro instituto, también el servicio UPAS de la Policía Municipal de Pamplona y el área de mujer de Cruz Roja han sido galardonados con este premio.

Nuestro director, Alberto Arriazu, acompañado de las profesoras Elvira Palazuelos, Isabel Lanas y Ana Artajo, ha sido el encargado de agradecer ante los invitados este reconocimiento, reivindicando con su intervención la gran labor que la educación pública realiza en materia de igualdad.

Después, la alumna de 2º BACH Delia Dinca ha pronunciado un discurso muy emotivo que no ha dejado indiferente a nadie de los allí presentes.

Os lo dejamos aquí, para que todas podáis leer lo que el alumnado de nuestro instituto tiene que decir:

El Progreso humano es muy lento. Se ha dicho que por cada paso dado hacia delante,  la humanidad ha dado dos hacia la esclavitud. Por ejemplo, hemos creado la inteligencia artificial, y sin embargo, cada cada 29 horas una mujer es víctima de un femicidio. 

El papel decisivo para lograr la igualdad de género y eliminar la violencia contra las mujeres es definitivamente la educación. Dominar esta problemática requiere que desde el primer año en la escuela se dé visibilidad a este marco social que se esconde tras las cortinas del patriarcado, dando así a conocer esta realidad desigual para que de esta forma las alumnas y los alumnos se puedan concienciar sobre ella. 

El 25 de noviembre del primer año en el que llegué al instituto Navarro Villoslada me sentí enormemente emocionada  al ver cómo los mayores del instituto se quedaban al final de los pasillos repartiendo tarjetas y lazos moradas para que todos nos reuniéramos en la puerta principal del instituto y desde nuestro centro fuéramos la voz de tantas mujeres víctimas de la violencia de género. 

Todas llevábamos una camiseta o una sudadera morada mientras escuchábamos algunas canciones feministas y oíamos a algunas alumnas leer el manifiesto de ese año.A mí se me pusieron los pelos de punta y no fui capaz de levantar la mira del suelo durante el primero de muchos recreos reservados para la reivindicación de derechos.  

Cada 8 de marzo, cada 25 de noviembre,con cada obra de teatro, con cada acto musical nos juntábamos en la entrada de nuestro instituto y gritábamos : “Ni una menos”. Todos estos actos nos hacían pararnos por un momento y recordar que la lacra social todavía no se había acabado. Nos hacía recordar que somos nosotras las que debemos seguir con la lucha contra la violencia de género, una lucha que tenemos que resolver sobre la base de la libertad e igualdad social para conseguir mejorar la sociedad del mañana que nos pertenece. Cuando esto ocurra y surta efecto, la humanidad por fin abandonará el laberinto en el que se ha perdido y comenzará el camino hacia una vida sana y la regeneración a través de la libertad. La humanidad es plástica y puede ser cambiada, debe ser cambiada.

Sin embargo, esta lucha sólo la podremos realizar a través de una educación pública que nos abre los ojos a esta cruda realidad. Nuestro instituto es un lugar seguro, que no deja lugar al machismo y a la descriminación. En las clases de lengua, en las de economía o en las de física y química nos educan en igualdad de género.

 Debatimos abiertamente en clase sobre el tema aportando nuestras ideas, conocimientos y experiencias; recordamos las extraordinarias realizaciones de la mujer a lo largo de la historia. 

 Nuestros muros, paredes y espejos del baño están repletos de carteles en contra de la violencia de género y de trabajos llevados a cabo por el alumnado sobre mujeres científicas, artistas o economistas. La labor del profesorado y el equipo directivo por involucrarse es remarcable y eso se nota cada día que entramos por la puerta del instituto. Estamos constantemente luchando para alcanzar esa igualdad que enriquece la vida tanto social, como individualmente. El sexismo está instalado en la sociedad, pero a través de la educación pública y de la labor que realizamos los jóvenes lo podremos derribar.

Este premio supone un reconocimiento a todo el instituto: profesorado, personal no docente, familias y alumnado, por el gran esfuerzo que ponemos en luchar contra la Violencia de Género, en erradicarla desde su raíz por medio de la educación.

Aquí os dejamos un video recopilatorio de algunos de los actos que hemos organizado desde el equipo de trabajo de Coeducación en los últimos años.

https://drive.google.com/file/d/10VVwSWTJM1wOsk0dUbW80UccLIY8ycGp/view?usp=sharing

Ha sido una mañana muy bonita, una inyección de energía para seguir trabajando con la mirada puesta en lo muchísimo que todavía queda por hacer en materia de Igualdad.

¡Enhorabuena a todas!

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